Miércoles 29 de mayo de 2013, p. 39
El especialista advirtió sobre la necesidad, no reconocida aún por autoridades e instituciones de salud, de contar con un manejo integral de la problemática, desde la perspectiva de la patología dual. Significa atender el trastorno mental y la adicción de manera conjunta. Sólo así se podrá prevenir y reducir el consumo de tabaco, alcohol y drogas ilegales, explicó.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones 2011, 12.3 por ciento de adolescentes son fumadores activos, es decir, alrededor de 1.7 millones de individuos. La cifra representa un incremento de poco más de 30 por ciento respecto de 2002.
Si bien la mayoría son fumadores ocasionales, hay alrededor de 65 mil que encienden el primer cigarro en los primeros 30 minutos después de despertar, a los cuales se considera adictos a la nicotina.
Por otro lado está la información sobre el aumento en el suicidio de los jóvenes, el cual se elevó casi cuatro veces en las pasadas tres décadas. Pasó de una tasa de dos por cada 100 mil habitantes a 7.5 en ese lapso. En 2011, 5 mil 718 adolescentes se quitaron la vida. El fenómeno es reflejo de la presencia de enfermedades mentales no atendidas, aseguró Ocampo.
Hasta ahora, ambas problemáticas se han abordado de manera separada. Por ello sus alcances son limitados.
El tratamiento bajo la perspectiva de la patología dual se instauró en los primeros años de este siglo en España y ya ha demostrado su efectividad. Incluso en México ha habido proyectos que dieron resultados, pero se terminaron por cuestiones políticas.
se convertirá en un pagaré. En algunos años tendremos que pagar por lo que no hicimos para cuidar a nuestros jóvenes.
