de mujeres de abajo diciendo, diciéndose: “nosotras“.
NOS VEMOS CALLE MISANTLA 11,ENTRE TEHUANTEPEC Y BAJIO COL. ROMA SUR,------------------------------------------------- CENTRAL CAMPESINA CARDENISTA, CD DE MEXICO A DOS CUADRAS DEL METRO CENTRO MEDICO, ----------------------SALIDA PONIENTE, POR LINEA 9 CALLE TEHUANTEPEC. REUNIONES LOS MIERCOLES A LAS 19:00HRS,-------------- ¡TE ESPERAMOS!----------ENTRADA LIBRE-------------- "UNA MIRADA CIUDADANA A NUESTRA REALIDAD"
Páginas
lunes, 24 de junio de 2013
Las Mujeres de Cheran una lucha por la vida una lucha por el bosque: Exposición.UACM- Centro historico, 24jun 17hrs
jueves, 28 de marzo de 2013
La sierra de las mujeres tristes: Las mujeres ralámuli
Ana Paula Pintado Cortina
Ana Paula Pintado conoce los caminos de la Sierra Tarahumara y sabe de las humillaciones y vejaciones sufridas por las ralámuli. Víctimas del abuso sexual, las mujeres ralámuli viven bajo la sombra del miedo a los soldados, los narcos y las autoridades municipales. Para los ralámuli, el blanco es el chabochi, que significa "loco que habla mucho y del que hay que cuidarse": "Van los chabochi y se portan mal. Se agarran a las mujeres pa’ culear." Extranjeros en su tierra, víctimas de los brutales chabochi, los ralámuli sobreviven en espera de justicia.
Por cuestiones que comenzaron siendo antropológicas y que a lo largo de los años se han convertido también en razones de amistad, llevo once años visitando la Sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua. Ahora que he ido con mucha más regularidad, me he percatado de lo alarmante del abuso sexual contra las mujeres tarahumaras o ralámuli, como se dice en su lengua. Tan es así que yo, sin ser ralámuli, también tengo miedo.
Para los ralámuli se ha convertido en una constante, sobre todo para quienes viven en zonas de difícil acceso y cerca de los sembradíos de marihuana. Cada vez que pasa un mestizo con su "cuerno de chivo" o un soldado, las mujeres corren peligro. Varias veces he presenciado el miedo que les provoca: se encierran en sus casas hasta que el mestizo haya desaparecido.
Muchos de los tarahumaras se encuentran en pequeñas rancherías dispersas, cuya única forma de acceso es por veredas o por caminos "troceros" o madereros, por donde también transitan narcos, soldados, y algunas veces, empleados de salud u otras instituciones de asistencia. Los ralámuli viven en ranchos de no más de veinte casas. Esta "gente" –como dicen ellos al traducir al español la palabra ralámuli– camina kilómetros bajando y subiendo cerros, cargando vigas y arreando burros. Son "gente" que vive en el "Lugar de agua salada", el "Lugar donde hay nopales" o el "Lugar de la cueva".
Su lejanía, la dispersión y el salvajismo de los no indígenas hacen casi imposible su seguridad. Para los soldados y para los narcos o "chutameros" –como se les llama localmente–, es muy fácil abusar de ellas; de antemano saben que no habrá queja. Hay mujeres ralámuli que han sido violadas varias veces por los mismos individuos; y éstos, cada vez que tienen que ir a ver su sembradío de mota, aprovechan el silencio de ellas para satisfacer su ánimo; y es que el miedo las hace callar. Para los ralámuli, el blanco es el chabochi, el loco, el que habla mucho y del que hay que cuidarse.
A los ralámuli que me contaron lo que ahora escribo les pregunté: "¿Por qué no se han quejado?" Me respondieron que no podían hacerlo. Es muy peligroso. Por ejemplo, al enterarse de que su mujer había sido violada por un soldado, un hombre ralámuli de la ranchería de Chinibo fue a la cabecera municipal de Batopilas a buscar al capitán para que castigara a su subordinado. De inmediato tuvo una respuesta: lo desnudaron y lo golpearon. Después de esta escena tan humillante, seguramente el ralámuli regresó a su casa y su mujer le curó las heridas. Habrán tratado de olvidar pero sin conseguirlo, porque el temor habrá crecido.
Hay muchos casos similares que viven las familias ralámuli, pues los chabochi no sólo se aprovechan de ellos cuando están en sus ranchos, sino también en sus fiestas. Tanto, que los ralámuli quieren hallar la forma de prohibir la entrada de los mestizos a su fiesta de Semana Santa. Isidoro López me comentó lo siguiente:
Van los chabochi y se portan mal. Se agarran a las mujeres pa’ culear, como a la hermana de Candelario [que hace unos años fue violada]. Luego se enferman del sida [la enfermedad de los blancos] duran un poco vivas y luego se mueren. Nadie puede hacer nada porque [en las fiestas] todos están borrachos. Por eso queremos mandar un papel para que no entren los chabochi a Potrero [espacio ritual donde los habitantes de la región llevan a cabo la fiesta de Semana Santa y otras]. Por eso no fui a la fiesta, no fueran a agarrar a Anita [su mujer] y luego por eso jóvenes como Antonio empiezan a copiar a los mestizos, es un mal ejemplo...
Para Isidoro, como para su hermano Patrocinio, las mujeres que sufren un abuso sexual se mueren de una enfermedad que tienen los blancos: "dicen que es el sida". Si no, ¿cómo explicarse que se mueran después de unos meses de violación? ¿Cómo explicar que se pongan tristes, dejen de comer y vayan decayendo poco a poco hasta que encuentran el fin de sus vidas?
Hay "gente" que me pide buscar alguna información para que puedan quejarse con las autoridades del país, pues en la cabecera municipal es imposible pedir ayuda –seguramente los que violan son parientes del presidente municipal. ¿Cómo hacer para evitar tal injusticia? ¿Cómo podemos cambiar toda una historia de represión? ¿Hay alguna solución?
Reconozco que esta situación no es parte solamente de una larga historia de los ralámuli: también lo es de nuestro país, porque donde hay regiones aisladas sólo existe la ley de los más salvajes –o de los más poderosos. ¿Habrá alguna solución ante esta "tradicional" forma de satisfacer un deseo sexual? ¿Habrá estrategias para educar, por ejemplo, a un presidente municipal que aún cree en el "buen salvaje", es decir, en el "indígena bueno" que por sus características raciales y culturales debe estar al servicio de los demás?
jueves, 28 de febrero de 2013
Subcomandante Insurgente Marcos: ELLOS Y NOSOTROS. VII.- L@s más pequeñ@s 4.- Las Compañeras: tomar el cargo
por Subcomandante Insurgente Marcos
de mujeres de abajo diciendo, diciéndose: “nosotras“.
Compartelo
PROGRAMACION 2025: MIERCOLES 19HRS en linea Y SABADOS 17HRS presencial DE REFLEXION Y ANALISIS
TE ESPERAMOS EN BRUJULA METROPOLITANA
DESDE 2003-2025 CREANDO COMUNIDAD Y CIUDADANÍA.
REUNIENDONOS CADA SEMANA A CONVIVIR, DIALOGAR, DEBATIR Y REFLEXIONAR PARA LA ACCIÓN,
¡BIENVENIDO 2025!
¡UN AÑO DE RETOS QUE JUNTOS VAMOS A GANAR!
-“Sin importar el tamaño de la ciudad o pueblo en donde nacen los hombres o mujeres, ellos son finalmente del tamaño de su obra, del tamaño de su voluntad de engrandecer y enriquecer a sus hermanos”-Ignacio Allende, líder de la Independencia de México
-"Tantos soldados para custodiar a una pobre mujer, pero yo con mi sangre les formaré un patrimonio a mis hijos" -Josefa Ortiz de Domínguez (1768-1829) Heroína de la independencia de México.
¡¡LLEGÓ 2025 = MMXX.
EL AÑO DE MEXICO
¡DICHOS Y REFRANES !
“LOS DICHOS DE LOS VIEJITOS, SON EVANGELIOS CHIQUITOS”-
"TREINTA DÍAS TRAE NOVIEMBRE, CON ABRIL, JUNIO Y SEPTIEMBRE, MENOS FEBRERILLO EL MOCHO, QUE SOLO TIENE VEINTIOCHO, Y LOS OTROS.. SOLO TRAEN TREINTA Y UNO. -
DICHOS Y REFRANES
"Octubre lluvioso, año copioso."
"Octubre que termina claro, favorece lo sembrado."
"Deja un recuerdo espantoso, cuando octubre empieza tormentoso."
"En octubre, cubre con afán y tendrás buen pan."
"Octubre es buen mes de historias y de buena memoria."
¿NO PUDISTE ASISTIR? también transmitimos en VIVO por Facebook o Youtube
CITA los MIERCOLES: MISANTLA No 11 ENTRE TEHUANTEPEC Y BAJIO, COL. ROMA SUR, «CENTRAL CAMPESINA CARDENISTA». A dos cuadras del METRO CENTRO MÉDICO, LA SALIDA POR LINEA 9, POR CALLE TEHUANTEPEC-
19.00HRS
¡SOLO FALTAS TU! INVITA A TUS AMIGOS ¡TE ESPERAMOS!
Encuentra aquí todos los videos y siguenos en YOUTUBE: https://www.youtube.com/user/brujulametropolitana/videos
Twitter: http://twitter.brujuleando

